¿Necesito una TV 4K? Presente y futuro del Ultra HD

La carrera tecnológica que se disputa entre los fabricantes de televisores no se ha detenido en las 3D: empiezan a aparecer ya televisores de gran formato con resoluciones de vértigo. Pero, ¿son realmente necesarios?
por el 24/08/2012

Los televisores 4K empiezan su andadura, aunque todavía muy al ralentí.

Es casi seguro que nos los enseñarán de nuevo dentro de unos días en Berlín, pero desde el pasado CES de principio de año la escena de los televisores 4K andaba un poco dormida. Menos mal que algunos fabricantes empiezan ya a recorrer el camino de la ultrarresolución, aunque sea de forma muy tímida.

Es el caso de LG que, como os informábamos ayer, acaba de desvelar la televisión Ultra HD más grande del mundo. Se trata de un modelo de 84 pulgadas con cuatro veces la resolución de pantalla de un televisor Full HD. Y si bien su precio, unos 18 mil euros, está fuera del alcance del común de los mortales, por aquí nos hemos preguntado si es posible aprovechar, hoy en día, unas resoluciones de imagen tan altas, y cuáles son las opciones reales que tenemos los consumidores medios en cuanto a ultradefinición.

Del Macbook Pro al escalado de imagen

Actualmente una de las formas más asequibles de poder obtener algo que se acerque a un panel 4K (hablamos a partir de 2.279 euros) es, curiosamente, un Macbook Pro con pantalla Retina a 2.880 x 1.880 píxeles de resolución (5,1 millones de píxeles). La ventaja es que, además del monitor, te llevas un pedazo de portátil.

Con 5,1 millones de píxeles la pantalla Retina de los Macbook Pro se acercan a los 8 millones de las TV 4K.
Con 5,1 millones de píxeles la pantalla Retina de los Macbook Pro se acercan a los 8 millones de las TV 4K.

En cuanto a la resolución 4K auténtica, por el momento y hasta que se empiecen a producir contenidos a esta calidad, la única opción consiste en escalar de alguna forma las fuentes de vídeo existentes o bien tirar directamente de YouTube, que acepta ya vídeos en Ultra HD pero de los que todavía tiene una mísera oferta.

Para escalar vídeos existe ya solución: Sony tiene en catálogo un reproductor Blu-ray (modelo BDP-S790) capaz de aumentar la imagen a 4K, con la consiguiente reducción de calidad ya que actualmente no existe ningún vídeo en Blu-ray con contenidos a ultradefinición. Aunque es cierto que ya se empieza a trabajar en ello; por ejemplo, se han realizado restauraciones de películas como “Taxi Driver” o “El puente sobre el río Kwuai” en calidad 4K, que después se han reducido para las correspondientes ediciones en Blu-ray.

Y poca cosa más; hoy por hoy, gastar dinero en una TV 4K es, reconozcámoslo, un gesto bastante inútil: no hay casi nada que ver en dicho formato.

El futuro no está tan lejos

Actualmente la tecnología 4K tiene su principal aplicación en el campo de la ciencia (por ejemplo, en sistemas de asistencia médica a través de la imagen), de la publicidad y la industria del entretenimiento, o del diseño gráfico a nivel industrial. Hay quien incluso asegura que la gente no va a ser capaz de distinguir una imagen 4K de una a 1080p, por lo que tener una TV Ultra HD en el salón de casa no tiene ningún sentido.

Sin embargo, sí existe una tendencia a adquirir televisiones cada vez más grandes, especialmente debido al abaratamiento en general de los aparatos, y lo cierto es que, a partir de las 55 pulgadas, la resolución 4K empieza a mostrar claramente su superioridad, especialmente en los pequeños detalles de una imagen.

Comparación entre resoluciones y tamaños de pantalla. El formato 4K gana por goleada.
Comparación entre resoluciones y tamaños de pantalla. El formato 4K gana por goleada.

Otra idea que frena la implantación de las televisiones 4K de gran formato es cómo se compara en relación a los paneles OLED que están por llegar. En televisiones de tamaño mediano, es muy posible que la tecnología OLED resulte mucho más efectiva en relación a su coste que ningún aparato Ultra HD. Será interesante ver qué clase de guerra se desarrolla en el campo de los chicos grandes.

Existen también impedimentos de orden más técnico, pero que ya están camino a solucionarse. Está por ejemplo la cuestión del tamaño: una película de 3 horas a resolución 4K solo cabría repartida en unos 200 discos Blu-ray de los de ahora. Y no digamos ya lo que seria bajarla de Internet. Sin embargo, el uso de un nuevo códec llamado HEVC y la mejora en la capacidad de almacenamiento de los discos (los BR permiten almacenar hasta 200 GB en 8 capas) aliviaría el problema.

Pero con las cadenas de televisión produciendo contenidos aun por debajo de los 1080p, no parece que vaya a crearse un mercado masivo para la tecnología 4K hasta de aquí varios años… ¿o sí?

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